Dios no impide las tentaciones que os acechan.
Primero para enseñaros que habéis adquirido más fortaleza.
Luego, para que guardéis la modestia y no os enorgullezcáis de los grandes dones que habéis recibido,
ya que las tentaciones tienen el poder de humillaros.
Además, sois tentados para que el espíritu del mal se convenza de que realmente habéis renunciado
a sus insinuaciones. También sois tentados para que adquiráis una solidez mayor que el acero.
Finalmente, sois tentados para que os convenzáis de los tesoros que os han sido dados.
Porque el demonio no os asaltaría si no viera que recibís un honor mayor.
San Juan Crisóstomo
Momento de Escribir
miércoles, 3 de marzo de 2010
Dios no impide las tentaciones...
jueves, 19 de marzo de 2009
Oración a San José
San José,
casto esposo de
intercede para obtenerme
el don de la pureza.
Tú, que a pesar de tus inseguridades personales,
supiste aceptar dócilmente el Plan de Dios tan pronto supiste de él, ayúdame a tener esa misma actitud, para responder siempre, y en todo lugar, a lo que el Señor me pida.
Varón prudente, que no te apegas a las seguridades humanas,
sino que siempre estuviste abierto a responder a lo inesperado, obtenme el auxilio del divino Espíritu, para que viva, yo también, en prudente desasimiento de las seguridades terrenales.
Modelo de celo, de trabajo constante, de fidelidad silenciosa, de paternal solicitud, obtenme esas bendiciones, para que pueda crecer cada día más en ellas, y así asemejarme, día a día, al modelo de la plena humanidad: el Señor Jesús.
Amén
Hoy es la Solemnidad de San José, por eso les comparto su Oración que es muy bonita.
miércoles, 4 de marzo de 2009
¿Qué es la Fidelidad?
La fidelidad está ligada a la fe. Fiel es el que tiene fe. La fe consiste en la confianza depositada, generalmente en Dios, pero también en una persona. La fe exige una respuesta convencida y estable a la que llamamos precisamente fidelidad. Dios es el primero que es fiel. Su amor no es voluble, es para siempre. De Él, mejor que de nadie, que es “el siempre fiel”. La fidelidad en el hombre consiste en una respuesta permanente a un compromiso dado, a una alianza, a un pacto.
Generalmente hablamos de la fidelidad debida al ser amado que excluye todo otro amor en el matrimonio, pero también se tiene fidelidad a la patria, a la familia, a los amigos, Etc. Es como el compromiso que supone toda amistad verdadera.
Los católicos nos llamamos, en el lenguaje oficial de la Iglesia, “fieles cristianos”, para señalar nuestra fidelidad a Cristo.
La fidelidad fruto de la confianza implica, fundamentalmente la radicalización existencial del amor; porque el amor se especifica y concretiza en la mutua e incondicional aceptación fruto de la confianza que es parte del compromiso en la entrega por amor.
La fidelidad exige una confianza puesta en alguien, la respuesta nacida de esa confianza y la permanencia en la respuesta. Para que esta sea plena, debe amarse a la persona en la que se confía y así mantener la fidelidad a los compromisos asumidos, tal fidelidad es posible cuando uno se mantiene firme en las pequeñas pero insustituibles fidelidades cotidianas.
La fidelidad en el amor.