Momento de Escribir

¡Hola! No suelo escribir mucho, pero dare el máximo de mí para que lo que escriba sea interesante y les agrade a los lectores.
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jueves, 23 de abril de 2009

El Amor

Amor es una palabra tan corta, pero con un significado muy profundo. Hay quienes consideran que el amor, después del don de la vida, es el don Divino más preciado. Todos los seres humanos hemos sido provistos con la sublime capacidad de amar.


¿Qué es el Amor?; Larousse lo define como “Sentimiento que inclina el ánimo a lo que le place”, demasiado simple, ¿no creen?, el amor es algo difícil de explicar ya que es algo que sólo se entiende cuando lo vivimos, para lo cual se me es más fácil entenderlo si lo identificamos en sus tres dimensiones, que en forma resumida son:

El amor AGAPE se refiere al sentimiento de amor que tenemos para con Dios,

El amor PHILOS (filial) se refiere al sentimiento de amor para con nuestros parientes y amigos,

El amor EROS se refiere al amor que sentimos por nuestra pareja.

En cualquiera de los tres casos, aplica la descripción que manifiesta el apóstol Pablo (ver 1 Co. 13, 1-13) quien dice que el AMOR.....

ES SUFRIDO.- Esto implica que de alguna forma compartimos el dolor (como propio) de quien amamos y estamos dispuestos a sufrir por ello, Jesús sufrió la muerte y muerte de Cruz por amor a nosotros.

ES BENIGNO.- Esto quiere decir que es bueno, noble, de sana intención y propósito.

NO TIENE ENVIDIA.- No desea lo que no es suyo, ni se molesta por el bien de la persona amada.

NO ES JACTANCIOSO.- Es decir que no se alaba a sí mismo, no es presuntuoso por la calidad de su sentimiento.

NO SE ENVANECE.- Quiere decir que no es vanidoso ni egoístamente orgulloso.

NO HACE NADA INDEBIDO.- No actúa en lo que esté fuera de la voluntad de Dios, así como en nada que lastime o lesione a la persona amada.

NO BUSCA LO SUYO.- Se preocupa por la persona amada y no busca su propia satisfacción.

NO SE IRRITA.- Es decir no siente ira con quien ama.

NO GUARDA RENCOR.- Es decir que perdona y olvida, aunque haya sido muy lastimado, no tiene nada en contra de la persona amada, es por ello que Dios quien nos ama, cuando nos perdona, jamás se vuelve a acordar de nuestro pecado. (ver Mi. 7,18)

NO SE GOZA DE LA INJUSTICIA, MAS SE GOZA DE LA VERDAD.- Jamás se alegra cuando falta la aplicación de la justicia, no usa artimañas y tampoco le miente a la persona amada, pues se regocija en la verdad.

TODO LO SUFRE.- Es decir que acepta el precio de su amor sin reclamar nada. No puedo dejar de pensar en Jesús quien aceptó injurias, atropellos, injusticias, sólo por amor a nosotros.

TODO LO CREE.- Quien ama, no duda de la persona amada pues la entrega es total, le manifiesta una confianza plena.

TODO LO ESPERA.- Es paciente, espera todo de su amor, sin pensar que algo pudiera hacerle cambiar de sentir.

TODO LO SOPORTA.- Acepta todo lo que venga de la persona amada, le ama tal y como es y le da todo su apoyo.

EL AMOR NUNCA DEJA DE SER.- El verdadero amor, nunca cambia, y nunca desaparece.

El Amor cuando es genuino, cumple con TODAS estas características, así que es muy válido que meditemos en cada una de ellas y las utilicemos para valorar primeramente a nuestro amor por Dios, así sabremos si realmente le estamos amando o es sólo una emoción pasajera. Después pensemos en la persona amada (nuestra pareja), donde de faltar algún requisito, es síntoma que el amor aun no está maduro, lo que nos ayudará a valorar la relación e incluso a definirla, en el caso de un noviazgo da la pauta para tomar una decisión muy importante y trascendental, y en el caso del matrimonio requeriremos del Señor para fortalecer las áreas débiles.

El apóstol Pablo es muy claro cuando dice, que de nada sirve conocer muchas lenguas, tener don de la profecía, tener sabiduría, repartir nuestros bienes, sacrificarnos y cualquier otro don o virtud, si no hay amor en nuestras vidas. Dios nos hizo seres afectivos, todos tenemos esa capacidad, el primer fruto del Espíritu Santo que enumera Pablo (ver Ga. 5, 22) es el Amor, así que todo aquel que tiene a Cristo en su corazón ha sido bendecido con el amor, por tanto debemos ejercitar ese fruto de Dios en nuestra vida.

miércoles, 4 de marzo de 2009

¿Qué es la Fidelidad?

La fidelidad está ligada a la fe. Fiel es el que tiene fe. La fe consiste en la confianza depositada, generalmente en Dios, pero también en una persona. La fe exige una respuesta convencida y estable a la que llamamos precisamente fidelidad. Dios es el primero que es fiel. Su amor no es voluble, es para siempre. De Él, mejor que de nadie, que es “el siempre fiel”. La fidelidad en el hombre consiste en una respuesta permanente a un compromiso dado, a una alianza, a un pacto.

Generalmente hablamos de la fidelidad debida al ser amado que excluye todo otro amor en el matrimonio, pero también se tiene fidelidad a la patria, a la familia, a los amigos, Etc.  Es como el compromiso que supone toda amistad verdadera.

Los católicos nos llamamos, en el lenguaje oficial de la Iglesia, “fieles cristianos”, para señalar nuestra fidelidad a Cristo.

La fidelidad fruto de la confianza  implica, fundamentalmente la radicalización existencial del amor; porque el amor se especifica y concretiza en la mutua e incondicional aceptación fruto de la confianza que es parte del compromiso en la entrega por amor.

La fidelidad exige una confianza puesta en alguien, la respuesta nacida de esa confianza y la permanencia en la respuesta. Para que esta sea plena, debe amarse a la persona en la que se confía y así mantener la fidelidad a los compromisos asumidos, tal fidelidad es posible cuando uno se mantiene firme en las pequeñas pero insustituibles fidelidades cotidianas.

La fidelidad en el amor.